Butlletí digital de Tavernes de la Valldigna


dimecres, 16 d’abril de 2014

Editorial: Un pardal que fa olor a podrit

Des d'un blog local molt partidari del Bloc - Compromis treuen a col·lació de nou, doncs ja fa dies van publicar un article per tirar per terra el bon nom d'Adolfo Suárez i el que va representar per a tots els espanyols el seu paper en la transició política espanyola, el tema para de nou tractar d'embrutar la història i explicar-la segons a ells els agradaria.

Es recolzen en la seva argumentació, ni més ni  menys, que en el llibre de Pìlar Urbano “La desmemoria”. Diuen els emplomats que l'autora ho ha escrit amb documents del CESID. Vaja home, si que tenia accés a les bones fonts! Encara que si es veu el llibre salta a la vista que no és així.

Diu Alfonso Guerra, en referència al llibre, que especulacions sobre el 23 F han existit sempre i afegeix “toda la gente tiene derecho a especular lo que quiera pero los hechos son los hechos y los hechos son que cuando el jefe del Estado salió en televisión apoyó a los demócratas y se opuso a los golpistas, esos son los hechos y lo demás, especulaciones”

Pilar Urbano aborda un tema delicat de la història d'Espanya. Com ho aborda? A través de 900 pàgines de descripcions novelades i molta imaginació. Es llig com una novel·la, i això en un llibre que pretén desentranyar, segons ella, conjectures conspiratòries, no és un elogi sinó una crítica. La història ha de ser explicada seriosament no com una novel·la de Corín Tellado. Moltes coses del llibre s'han publicat en altres ocasions però sempre han estat desmentides i mai han quedat provades, ni des de lluny.

Pilar Urbano, bona oportunista, recull de nou el tema i ho presenta de forma novelada, presentant una narració que sembla versemblant, però aconsegueix que sigui tan versemblant que ningú la creu, excepte als interessats de torn com els emplomats.

Presenta uns diàlegs en els quals diu reproduir converses inèdites entre el monarca i Suárez. Diu que són converses secretes. Si són secretes com les reprodueix al peu de la lletra? Com és capaç de descriure situacions vives? Vegeu: “El Rey tragó saliva. Adolfo apretó los maxilares y entornó los ojos como si quisiera cerciorarse de que era Juan Carlos quien había dicho eso. El Rey no aguantó la mirada escrutadora de su jefe de Gobierno. Extendió el brazo hacia la mesilla baja, tomó la cafetera de plata y volvió a rellenar las dos tazas”. Aquest relat sona més a un escrit de Margarita Landi en El Caso que a algú que pretén explicar esdeveniments històrics de la transició espanyola.

Bona base científica han buscat els emplomats per recolzar les seues tesis de desprestigi cap a la democràcia i cap als personatges que la van fer possible.

Continuarem desgranant el tema.

10 comentaris:

  1. el personatge este que diu que es escritora i els emplomats i els del bloc son tots una quadrilla de mentiders en lletra mayuscula. Con tal de difamar el que sigua menester

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  2. CONTUNDENTE DESMENTIDO16 d’abril de 2014 a les 15:29


    Se acaba de publicar «La gran desmemoria», que constituye el típico relato novelado-libelo, que parece tener por objeto desestabilizar las instituciones y atacar frontalmente la figura de S.M. el Rey y al Presidente Suárez a través de una acusación infame y tergiversando la verdad.

    Los abajo firmantes, que de una u otra manera son citados con reiteración en la publicación como fuentes directas o indirectas de quien lo ha escrito, manifiestan que cuanto se pone en su boca es según los casos, total o parcialmente falso o en muchos casos torticeramente manipulado.

    Por nuestra experiencia personal, los firmantes podemos también afirmar rotundamente que, contra lo que pretende «revelar» esta publicación, las relaciones entre S.M. el Rey y el Presidente Suarez, dos personas que impulsaron juntos el cambio pacífico de una dictadura a una democracia afrontando todo tipo de dificultades, estuvieron siempre presididas, por ambas partes, por la lealtad, el respeto recíproco en lo institucional y por una amistad sincera y profunda en la esfera más personal, todo lo contrario de lo que algunas conversaciones imaginadas y noveladas pretenden sugerir.

    Por eso nuestra acción de hoy responde a nuestra profunda lealtad a la verdad histórica y nuestro absoluto compromiso con el estado democrático de derecho que bajo la forma de una monarquía parlamentaria promovieron El Rey y el Presidente Suárez.

    También afirmamos que no podemos sino condenar enérgicamente la infame y falsa operación política que trata de poner al descubierto la publicación y proclamamos tanto nuestra lealtad a S.M. el Rey, de cuyo escrupuloso comportamiento institucional somos testigos directos, como nuestro profundo respeto a la memoria y acción de gobierno del Presidente Suárez recién fallecido.

    Los abajo firmantes, en consecuencia, creemos y afirmamos sin fisuras que:

    a) El Rey nunca estuvo tras lo que en la publicación se denomina «Operación Armada» ni en ninguna actividad al margen de sus funciones constitucionales,

    b) El Rey nunca estuvo tras el golpe del 23F y jamás fue el «elefante blanco» ni nada semejante. Tal suposición es una gravísima ofensa.

    c) Es el Rey y solo el Rey quien desbarata y acaba con el intento golpista y devuelve a España a la normalidad constitucional.

    O la persona que ha escrito el libro ha perdido definitivamente el oremus, escribiendo una novela-ficción más que un libro de rigurosa investigación histórica, o es utilizada con inexplicables fines. Y desde luego manifestamos nuestra más absoluta repugnancia al anuncio y aparición de este libro en el momento en España lloraba y llora, en plenas exequias fúnebres, la muerte de Adolfo Suárez.

    Lamentamos que se utilicen como argumentos de autoridad referencias a personas, muy conocidas por nosotros, ya fallecidas que no pueden defenderse ni contrarrestar o desmentir tales insidias, como son los casos de Adolfo Suárez González, Manuel Gutiérrez Mellado, Agustín Rodríguez Sahagún, Fernando Abril Martorell, Sabino Fernández Campo, y tantos otros civiles o militares citados.

    Finalmente, los firmantes advierten ya que, con carácter general, no realizarán ulteriores declaraciones de ningún tipo para no colaborar en lo que les parece una miserable campaña contra la verdad, la Corona, el Presidente Suárez y el sistema democrático constitucional.

    A esta nota cuyos firmantes aparecen más abajo podrán adherirse todos aquellos ministros, colaboradores, testigos, amigos, etc. de SM el Rey o del Presidente Suárez que lo deseen comunicándoselo directamente a los medios.

    Madrid a 3 de abril 2014.

    Firman:

    Rafael Arias Salgado,

    Teniente General Andrés Casinello Pérez

    Aurelio Delgado,

    Jaime Lamo de Espinosa, [escribió sobre Suárez en las páginas de ABC]

    General Fernando López de Castro Fá.

    Rodolfo Martin Villa,

    Marcelino Oreja Aguirre,

    José Pedro Pérez- Llorca,

    Salvador Sánchez-Terán,

    Adolfo Suárez Illana.

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  3. Hace años que Pilar Urbano pasó de ser una periodista para convertirse en un caso. Un caso que debería estudiarse en las facultades de periodismo y de sociología. En la facultad de periodismo porque su modus operandi rebasa holgadamente la ética del periodismo para ahogarse en los cenagales de la ficción y de la imaginación; y de sociología porque habría que analizar la asimetría que articula su éxito: cuando menor es su prestigio como periodista (que ella se encarga de dilapidar libro a libro), mayores son las ventas de esos libros. No soy yo quien se encarga de sacar a relucir su mala praxis periodística, sino las propias personas citadas por ella.

    En su última obra, La gran desmemoria, se reflejan literalmente conversaciones privadas llenas de exabruptos entre el Rey y Suárez, aunque no hubiera más testigo que el perro del monarca, que debe de haber sido quien le ha chivado a Urbano la literalidad de dichas conversaciones. La periodista del Opus Dei no utiliza ni grabadora ni papel y pluma. No los necesita: su fértil imaginación, siempre al servicio de la polémica, es suficiente para crear un elefante blanco (el rey, según ella), o un zoo completo, si hiciera falta.

    Si periodísticamente el caso Pilar Urbano es interesante, en lo sociológico lo es aún más. Porque si su renuncia al periodismo veraz es absoluta (solo defendida por aquellos cuyas fobias van en la misma dirección que las de la propia autora), ¿por qué tienen tanto éxito estos libros que, pese a su derroche de imaginación, ni siquiera son literarios? ¿Somos los españoles un pueblo que agradece el mal periodismo cuando es morboso?

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  4. No critequeu tant que l´article de la cotorra porta la benedicció del ERUDITO.

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    1. He llegit l'article de la cotorra. Que baix que han caigut. Tant de erudit, tant de papaíto, tant de periodista, tant de doctor per a usar el llibre de Pilar Urbano com a suport a les seues crítiques? Quin equip de redacció!

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  5. Suárez un hombre providencial
    Ramón Tamames

    Inevitablemente, tenía que llegar. Desde hace algo más de diez años, Adolfo Suárez vivía ajeno al mundo, acosado por una dolencia que le fue apartando poco a poco de la relación con sus más próximos, y de toda la ciudadanía que hoy llora su muerte.
    Pocas veces puede decirse que un hombre fue providencial para un país, en los momentos más difíciles de su historia. Y ese fue el caso, precisamente, de Suárez, cuando en el proceso de la transición española a la democracia, por encargo efectivo del rey Juan Carlos -aunque hubiera una terna del llamado Consejo del Reino, etc. etc. -, eligió a Don Adolfo como Presidente de su segundo Gobierno; en una senda, ya directamente a la democracia, que él abrió, en conversaciones con la oposición.
    Si la Carta Marga de 1869 debería llevar el nombre de “Constitución Prim”, como la de 1.876 llamamos generalmente “Constitución Cánovas”, la de 1.978 debería denominarse, en lo sucesivo, “Constitución Suárez”. Porque fue en la breve legislatura que terminó en 1.980, la que nos permitió, con no poco entusiasmo, elaborar nuestra vigente Ley de Leyes.
    Y esa Carta Magna que hoy nos rige, fue en gran medida posible por una decisión personal de Suárez, los Pactos de La Moncloa, cuando de mano maestra reunió a todo el arco parlamentario, en octubre del 77, para redactar un programa de transformaciones económicas, políticas y de derechos sociales y humanos, que prefiguraron la propia Constitución, y que marcaron el primer gran consenso, para, orillando los peligros de un enfrentamiento nacional y de un golpismo siempre posible, entrar en la vía definitiva de nuestra democracia.
    Personalmente, estimo que Suárez fue, como ya dije antes, uno de esos raros casos de hombre providencial -solamente comparable, en el siglo XIX, con el General Prim, de muy otro talante y en muy distinto contexto-, porque supo coordinar las fuerzas democráticas en una transacción con quienes ya se habían percatado de que la persistencia del régimen anterior era completamente imposible.
    Los últimos años de Suárez fueron un largo proceso de sufrimiento personal. Y no tanto por sus desventuras políticas, por el agotamiento de su proyecto del CDS, sino sobre todo, por la trama de penalidades familiares, de pérdidas irreparables de algunos de sus seres más queridos. Y luego, la dolencia que se nos llevó a una persona de buen carácter, con don de gentes, que supo transformarse en un verdadero demócrata, y que levantó su voz -”puedo prometer y prometo…”-, en defensa de los intereses generales de todos los españoles, para encontrar una concordia que fue imposible en tantas ocasiones de la anterior Historia de España.
    Descanse en paz el estadista, el líder, y la persona entrañablemente buena que siempre fue Suárez; que ya queda definitivamente instalado, no sólo en el corazón de todos los que le conocimos, sino también en el recuerdo inamovible de la Historia.

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  6. Tranquils, que apart de vosaltres i de l'ERUDITO hi ha mes gent que ens informem. Entre el llibre de Pili la Urbana i el CONTUNDENTE DESMENTIDO signat per Arias Salgado ja em quede mes tranquil. Festival de l'humor? Aviseu, perque de no saber que les propostes les fan politics de poble m'ho havera cregut.
    Llegiu a GREGORIO MORÁN qui ha fet dos biografies de Suarez (la primera qualificada pel protagoniste com la millor escrita) i que tot i el seu passat comuniste, es dedica a escriure a La Vanguardia, que precisament no es d'esquerres.
    Podeu llegir una molt bona entrevista a jotdown.es

    http://www.jotdown.es/2013/12/gregorio-moran-los-padres-de-la-transicion-eran-absolutamente-impresentables/

    Tambe esta altra entrevista es prou ilustrativa:
    http://www.farodevigo.es/espana/2014/03/24/suarez-hombre-miedo-acojonaba-nadie/991823.html

    Voreu ràpidament que no son cap novela, no es Pilar Urbano ni Corin Tellado i que diu lo roin i lo bo del personatge. Si esta historia la tingueren en compte com a l'oficial, encara de merèixer-se un carrer, cap dels que ara ho demanen ho estarien proposant. Un home valent, lleial, inteligent i utilitzat, inclòs ara alguns continuen volent utilitzar-lo.

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    1. Mira tu el que diu un altre antic comuniste com Ramon Tamames. O sols vols vore el que t,interesa.

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    2. Lo de antic no se si ho soc, comuniste si i a molta honra. Tu et diràs cristià, que en la vostra doctrina teniu un 90 % de coincidència amb el comunisme, pero no eres gens conseqüent amb les teues creences. Pràctiques el de donar-li al pobre i necessitat, repartir els bens i fer vot de pobresa? Poses l'altra galta? Et penedeixes de les teues errades (pecats)? A vore quin dels dos es el que diu o fa el que li interesa. Crec que ixes perdent.

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  7. SUAREZ EN EL EXTERIOR
    Inocencio Arias


    Fiché por Suárez el día del entierro de Tito. Estando en Exteriores había formado parte de su séquito en un viaje oficial a Irak cuyo Vicepresidente, por cierto, era un tal Saddam Hussein que no mucho más tarde comenzaría a dar quebraderos de cabeza al mundo.
    Cuando abandonábamos Bagdad llegó la noticia del fallecimiento de Tito y Suárez decidió rápidamente hacer una prolongada escala en Belgrado para asistir al sepelio. Conocía la importancia histórica del personaje y se percató de que sería una buena ocasión para ver a primeros espadas que acudirían a la capital yugoslava.
    No se equivocó. Tuvo allí un interesante encuentro con la casi debutante señora Tatcher del que salió bien impresionado sobre la capacidad y las agallas de la británica. Tatcher también hizo comentarios elogiosos sobre él.
    Suárez se había aficionado pronto a la política exterior y tomó decisiones que parecían osadas en su época, era valiente también en esto, pero en las que resultó un afortunado pionero. Dedujo que a España no le interesaba tener a Fidel Castro como apestado e hizo, primicia, un viaje muy comentado a Cuba. Convencido de que había que escuchar a los palestinos, sin nación a pesar de que la ONU había decidido que debían tenerla, recibió a Arafat en Madrid, otra primicia, lo que no le granjeó excesivas simpatías en determinados círculos estadounidenses que más tarde recocerían lo correcto de su iniciativa. En España hubo chanzas sobre su insistencia en la importancia del estrecho de Ormuz pero los acontecimientos le darían y le dan aún hoy en día la razón.
    El político español fue respetado por sus interlocutores, Carter, Schmidt etc… con la excepción de Giscard que petulantemente pretendió – Suárez no se dejó mangonear-, y que con su postura poco solidaria, en la cuestión del terrorismo y frenando nuestra entrada en el Mercado Común, le creó y nos creó enormes problemas.
    En Iberoamérica, el carismático Suárez arrasaba. Sin barreras idiomáticas el malogrado Presidente resultaba persuasivo, seductor, imbatible en las distancias cortas. Su papel como principal partero de la democracia en España fue apreciado en países que aspiraban a alumbrarla.
    Hice varios viajes con él. Su sentido del Estado, su convencimiento de la dignidad de su cargo, su palpable valentía, su ostensible desinterés por su enriquecimiento personal o por las prebendas de cualquier tipo, su interés y su habilidad por vender la mejor España lo convierten en un figura encomiable y que admiramos todos los que batallamos a sus órdenes en un momento especialmente relevante e ilusionante de nuestra historia.

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